Madurar significa asumir la responsabilidad de tu vida.

Fritz Perls

El proceso terapéutico es en su fondo un proceso de maduración. Se dice que la fruta madura es la más dulce y de eso mismo se trata, hacer de nuestra experiencia en la vida algo cada día más sabroso.

La primera parte del proceso que seguimos tiene que ver con la toma de conciencia, el darse cuenta. Mientras no conocemos el origen de nuestro malestar o nos engañamos poniéndolo en lugares erróneos (a menudo en los demás), no podremos avanzar. Así que lo primero que hacemos es descubrir juntos cuál es el origen del dolor.

La segunda parte del proceso terapéutico une lo que en Gestalt llamamos “presencia” y “responsabilidad”. Cuando nos damos cuenta de cuál es el origen de nuestro dolor, entonces sólo nos queda tomar nuestra responsabilidad y actuar con más coherencia.

Terapia individual online o presencial en Barcelona:

Pide cita